Es ese tipo de diseño "moderno" que se ve muy bien en las fotos de las revistas, pero que olvida por completo la palabra privacidad.Lo bueno:
Quiero destacar la atención excepcional del personal. A pesar de que hubo un corte de energía, se esforzaron al máximo y nos escoltaron a nuestra habitación en cuanto fue posible. Su profesionalismo es lo mejor del hotel.
Lo malo (y la razón de mi calificación):
El diseño de la habitación es sumamente incómodo y falto de privacidad. El baño no tiene una puerta sólida; solo cuenta con una puerta de vidrio que no llega hasta el techo y no tiene seguro.
Para un viaje familiar (en mi caso, con un sobrino adolescente), es una situación muy vergonzosa:
Falta de pudor: La puerta de vidrio de la regadera deja todo a la vista.Acústica nula: Se escucha absolutamente todo desde el baño hacia la habitación, lo cual es muy desagradable.
El peor detalle: Hay un espejo en la pared de la habitación que por la falta de puerta , si estás sentado en la cama, refleja directamente todo el interior del baño. Si alguien se está cambiando se ve todo.
Conclusión:
Es una lástima que el excelente servicio del personal se vea opacado por un diseño arquitectónico tan poco funcional. No recomiendo este hotel si viajas con alguien que no sea tu pareja, e incluso así, la falta de privacidad es excesiva.