No es hotel sino una pensiĂłn con unos servicios muy reducidos, independientemente del nombre y la cartelerĂa. Por partes:
- No permiten pagar en el alojamiento, tiene que ser anticipadamente. Me establecieron un sistema de pago a plazos que luego incumplieron. Mi tarjeta de crĂ©dito fallĂł cuando fueron a hacer el cargo y me llegĂł un mensaje estando ya en Andorra comunicĂĄndomelo y diciendo que la Ășnica soluciĂłn era llamarles por telĂ©fono. Como no puedo permitirme el elevado coste de una llamada internacional, tuve que pedir ayuda en la oficina de turismo y me hicieron el favor de llamarles; aunque me dijeron que por protocolo no podĂan hacerlo, mi cara de desesperaciĂłn lo decĂa todo... AdemĂĄs, ahĂ fue cuando se cobraron la reserva entera mĂĄs el abuso del impuesto turĂstico cuando se suponĂa que sĂłlo me cobrarĂan una noche.
- No limpian la habitaciĂłn ni reponen los artĂculos de aseo, por las toallas cobran. Cuando volvĂ a la noche y me encontrĂ© el panorama, le pedĂ al recepcionista una toalla y gel, y me respondiĂł de malas maneras que para quĂ© querĂa eso y que por lo que cuesta quĂ© esperaba.
- La cama es muy incómoda, la habitación es pequeña y apenas hay sitio para dejar las cosas.
- Varias de las prestaciones con las que presuntamente contaba: limpieza, desayuno, restaurante,... me dijeron que no lo tenĂan con la excusa de la pandemia. Me siento estafado, paguĂ© por cosas que no habĂa.
- Se ve bonita la ubicaciĂłn, pero en Andorra hay muchos hoteles en lugares asĂ.